Agencia de Sostenibilidad Energética enfrenta nuevos desafíos para potenciar el desarrollo de la energía renovable, la electromovilidad, el almacenamiento y nuevas tecnologías sostenibles
Facebooktwitterlinkedin

La ex Agencia Chilena de Eficiencia Energética, conocida hoy como Agencia de Sostenibilidad Energética, liderada por Ignacio Santelices como Director Ejecutivo, tiene la fundamental misión de promover, fortalecer y consolidar el uso eficiente de la energía articulando a los actores relevantes, a nivel nacional e internacional, e implementando iniciativas público privadas en los distintos sectores de consumo energético, contribuyendo al desarrollo competitivo y sustentable del país. 

Para profundizar, Revista Energía entrevistó a Ignacio Santelices para conversar de los proyectos, de la lay que aún está en el parlamento, de la visión en electromovilidad, de la importancia de eficiencia energética en la industria, entre otros temas.

¿A qué responde este cambio de la antigua ACHEE a la actual Agencia de Sostenibilidad Energética?

El cambio de nombre de la Agencia responde a un hecho que ha ocurrido y está ocurriendo en otras partes del mundo y que también se está dando naturalmente en Chile, se trata de una tendencia hacia la integración de distintos temas, y esto es lo que sucede con la eficiencia energética, hoy en día no tiene sentido que ésta funcione en forma aislada del desarrollo de la energía renovable, de la electromovilidad, del almacenamiento y de otras soluciones tecnológicas sostenibles que se han ido desarrollando en paralelo. Al contar con una Agencia de Sostenibilidad Energética buscamos que todas estas alternativas trabajen conjuntamente y se potencien las unas a las otras.

De esta manera, este cambio de nombre va más mucho allá de sustituir una palabra por otra, es un cambio de visión, respecto de cómo tiene que ser el desarrollo energético y esto va, justamente, por avanzar en la sostenibilidad, integrando todas las soluciones que confluyen hacia este objetivo.

¿Cuál es el cambio más relevante que se está impulsando a través del proyecto de ley de Eficiencia Energética  y en qué situación está hoy?

El Proyecto de Ley está en su primer trámite en la Comisión de Minería y Energía del Senado. Abarca distintos ámbitos con un foco bien especial en áreas que normalmente no son abordadas desde las políticas públicas ni desde el trabajo que ha hecho históricamente el Ministerio y la Agencia, y que tiene que ver con impulsar que los grandes consumidores de energía hagan un buen uso de su energía a través de la implementación de sistemas de gestión. También fomenta que el sector transporte cuente con un parque vehicular nuevo, más eficiente y también generando impulso al desarrollo de la electromovilidad, tanto para la llegada de vehículos más eficientes como para el desarrollo de una infraestructura de carga adecuada. Mejorar la información respecto del consumo energético de las viviendas para el consumidor al momento de adquirir una nueva, es otro de los ejes del proyecto de ley, debemos considerar que más de la mitad del gasto de energía de un hogar corresponde a calefacción y eso depende de cómo está construida la vivienda, principalmente. Y finalmente busca institucionalizar la eficiencia energética dentro del Estado, a través del desarrollo de planes periódicos de eficiencia energética, incluyendo además un rol más activo del Consejo de Ministros para la sustentabilidad.

Desde el punto de vista de los actores que son parte del ecosistema energético, ¿cómo ha sido recibida la ley y cuándo podría entrar en vigencia?

Hoy día existe un amplio consenso en que es importante tener una ley de eficiencia energética, somos uno de los pocos países de ingresos medios o altos que no tiene una ley de este tipo, por lo demás, el proyecto de ley es bastante razonable en sus planteamientos. En definitiva, existe un consenso transversal de que es importante avanzar en esta materia, la tramitación de la ley normalmente puede demorar en torno a un año y yo creo que la discusión va a avanzar sin mayores contratiempos.

¿Qué está planeando la Agencia para promover que la sociedad chilena tenga más conciencia sobre la eficiencia energética? Y ¿dónde están fortaleciendo este tema?

La Agencia trabaja en distintas dimensiones, a través de medios de comunicación tradicionales y de redes sociales, posicionado el tema de la eficiencia energética, transmitiendo la importancia tanto para el usuario final como para el medio ambiente y para el desarrollo del país de hacer eficiencia energética.  Se trabaja con escuelas, con docentes, se hacen capacitaciones, se trabaja en incluir el tema de la eficiencia energética en las mallas curriculares en distintas carreras y se hace también un trabajo muy de la mano con las empresas y organizaciones energointensivas en generar capacidades internas en materia de gestión de la energía.

Lo que la Ley busca es acelerar un cambio cultural en torno a la eficiencia energética. Hay incentivos públicos y privados y en ese escenario la Agencia va a jugar un rol muy importante en complementar las distintas líneas de trabajo que promueve el proyecto de ley.

¿Considera que la ciudadanía tiene la suficiente madurez para una ley de eficiencia energética o le parece que será difícil de internalizar? ¿Se deberán hacer muchas inversiones para hacerla efectiva?

Yo creo que el país está bien preparado en este momento; la ley busca alinear incentivos públicos y privados. Si las acciones que los actores requieran realizar en materia de eficiencia energética llevan aparejadas inversiones, van a ser inversiones que los privados deberán decidir realizar por cuenta propia, porque finalmente verán en ellas buenas oportunidades para su negocio y para su sostenibilidad y competitividad en el tiempo.

¿Hay metas asociadas con la ley? ¿Cuáles serían, a su juicio, las principales? y ¿cómo se  ha visto la aceptación de éstas por parte de las empresas?

La ley no impone metas para las empresas, no tiene sentido tener metas porque cada empresa es distinta. Lo que impulsa la ley, y que es lo que se impulsa a nivel internacional en estos temas, es que las empresas sean capaces de medir sus consumos, identificar oportunidades y evaluarlas en su mérito. A partir de eso, cada empresa tomará sus propias decisiones respecto de qué medidas implementará y cuáles no.

¿Existen proyecciones del impacto de la ley a futuro en materia de reducción de consumo energético?

Efectivamente, el proyecto de ley estima el impacto de éste en la economía, a través de mayor productividad, y en el medio ambiente, a través de menores emisiones de CO2. Estas estimaciones se construyen a partir de la experiencia internacional y también de la experiencia nacional.

Movilidad Eléctrica

En materia de electromovilidad, ¿cómo visualiza la llegada de los primeros buses eléctricos al país?

Es muy importante, Chile se va a convertir en un país líder en la penetración de buses eléctricos. Santiago va a ser la ciudad, fuera de China, con mayor cantidad de buses eléctricos en el mundo y los pilotos que se han hecho hasta ahora permiten estar optimistas respecto del impacto que estos generen. La calidad del servicio prestado por un bus eléctrico es muy superior a la de un bus tradicional, y se refleja en que éstos tienen tasas de evasión mucho mas baja, la gente está más dispuesta a pagar su pasaje al andar en un bus eléctrico que le presta un mejor servicio. Esta experiencia además, nos va a permitir conocer y mostrar la tecnología e ir viendo todos los desafíos que pueden aparecer en el camino, solucionarlos y de esta manera prepararnos para una entrada masiva de la electromovilidad los próximos años.

¿Es razonable que se empiece en Chile por potenciar el transporte público eléctrico? ¿Por qué optar por este camino?

El foco de las políticas públicas tiene que ver con generar los marcos adecuados para que cuando las tecnologías sean competitivas estemos preparados para que se desarrollen fuertemente dentro del país. En este sentido cabe considerar lo que ha ocurrido con la generación solar, hoy día somos líderes mundiales en esto, y sin ni un peso de subsidio, a diferencia de muchos otros países, y esto ha sido posible porque se desarrolló todo un marco normativo e incentivos públicos y privados para que una vez que los paneles solares fuesen competitivos entrasen a jugar un rol protagónico en el desarrollo energético. Con los buses y la electromovilidad va a pasar más o menos lo mismo. Hoy la tecnología de autos y buses eléctricos es económicamente rentable para vehículos que tienen alto kilometraje al año, al respecto hay un estudio de nuestra Agencia que avala esta realidad actual.

Para vehículos que están destinados a un uso intensivo, como el transporte público, hoy día se justifica tener transporte eléctrico, por eso estamos impulsándolo y no necesariamente con subsidio, sino que con los incentivos adecuados para que estos vehículos entren al país, se pruebe la tecnología y se demuestren los beneficios que tienen.  Esperamos que una renovación masiva de las flotas de buses de transporte público, en el mediano plazo sea una realidad, no sólo en Santiago, sino que en todo el país, de hecho la meta de la estrategia nacional de electromovilidad es que el 2050 todo el transporte público sea eléctrico.

Para la licitación del transporte público, ¿cuál será o serán los principales cambios y/o exigencias a quienes participen?

Estos son temas que está trabajando el Ministerio de Transporte.

¿Y los medios de transporte como taxis, transporte escolar, entre otros?

Por el momento, en la medida en que esos vehículos tengan alto rodaje en las calles van a ser cada día más competitivos y desde la Agencia vamos a apoyar el desarrollo de proyectos demostrativos y pilotos que permitan mostrar los beneficios de estas nuevas tecnologías.

La Agencia ¿tiene planes para estimular que más ciudadanos usen el transporte público, especialmente en zonas más acomodadas donde las familias tienen más de un vehículo a combustible fósil?

Parte de la difusión, de la educación en torno al uso de la energía tiene que ver con cómo alcanzamos una mejor calidad de vida usando mejor nuestros recursos energéticos y entendiendo a actividades como el transporte no como algo aislado sino como parte importante del tejido urbano y de cómo nos relacionamos con el espacio público. Usar el transporte público, las bicicletas o caminar por sobre andar en vehículos individuales cuando sea posible, es parte de las cosas que nosotros promovemos permanentemente desde la Agencia.

¿Considera que la principal barrera para el avance de la electromovilidad en el uso privado es el precio de los vehículos eléctricos?, o, ¿existen, a su juicio, otros temas que están frenando que se desarrolle de manera más rápida?

La electromovilidad es un fenómeno que está recién apareciendo en Chile, y hay varios temas que hay que ir resolviendo, como el desarrollo de capacidades, de tener técnicos que puedan hacer la mantención adecuada de los vehículos, conocer adecuadamente los beneficios de la electromovilidad para lo cual se requiere generar información valiosa. Temas respecto de las compañías de seguros por ejemplo, aspectos normativos, definir estándares de seguridad, de cómo se va a desarrollar la infraestructura de carga. Son muchos los temas que hoy día se están trabajando, y va a tomar un tiempo para que estén bien instalados antes de que exista una presencia masiva de vehículos eléctricos.

¿Es esperable que exista algún tipo de incentivos blandos para promover la electromovilidad?

Actualmente se está trabajando bien de la mano con el sector privado, tratando de generar incentivos como estacionamientos gratis o rebajados, en zonas preferentes, en desarrollar una infraestructura de carga pública que sea accesible a la población. Además, hay incentivos directos o indirectos, por ejemplo, los vehículos eléctricos no pagan impuesto verde, no tiene restricción vehicular y además algo bien importante es que en nuestro país no están subsidiados los combustibles fósiles, a diferencia de otros países de la región, lo que hace que un vehículo eléctrico sea más atractivo respecto de un vehículo de combustión interna en cuanto a los costos de energía por kilómetro recorrido.

Además, a partir del proyecto de ley se van a generar incentivos para que los distribuidores de vehículos incluyan en su mix de modelos que están vendiendo en Chile, vehículos eléctricos ya que están llegando muy pocos.

Industria

Si la eficiencia energética es atractiva, pues significa ahorro, ¿por qué aún muchas empresas no la han internalizado?

Hay distintos diagnósticos de porqué las empresas no hacen eficiencia energética y hay un montón de estudios internacionales al respecto, algunos problemas pueden relacionarse con la información, también temas financieros, particularmente creo que los temas culturales son muy importantes, no está la cultura de cuidar la energía, no es parte del centro del negocio de las empresas, rara vez los empleadores tienen indicadores de gestión asociados a generar ahorros de energía, entonces dedican sus esfuerzos a aquellas labores que están siendo evaluadas y aunque haya gente interesada, normalmente no existen los procedimientos ni los canales para poder, por un lado identificar las mejoras posibles y por otro lado evaluarlas y llevarlas al nivel en que se toman las decisiones, justamente todas esas brechas son las que soluciona un sistema de gestión de energía.

Desde la Agencia y el Ministerio ¿qué experiencia pueden destacar en relación empresa-eficiencia energética?, ¿podría entregarnos algunos ejemplos positivos?

Respecto del tema de que no existen procedimientos y que no existe una cultura interna, eso lo hemos visto. Por ejemplo, durante años la Agencia financió auditorías energéticas que identificaron oportunidades de mejoras de eficiencia energética en las organizaciones, pero la gran mayoría de estas auditorias terminaron en un cajón, porque a quién se le financió la auditoría no entendió lo que decía, no estaba capacitado para interpretarla o simplemente no era una prioridad para él. Efectivamente nos pasó que de las 300 auditorías, algo así como el 1%, probablemente,  terminaron en acciones específicas.

En cuanto a experiencias positivas, tenemos por ejemplo el caso de ENAP, a partir de la implementación de sistemas de gestión de energía y de una auditoría energética en conjunto, se logró identificar medidas de gestión que sin requerir inversión le están permitiendo ahorrar algo así como 7 millones de dólares al año en gasto de energía. Esto es lo que consistentemente se observa en distintas empresas, hay una primera baja en el consumo de energía que no está relacionada a inversiones, sino que está relacionada a mejorar procesos, que no requiere inversión. Por supuesto, para seguir avanzando se va requiriendo gradualmente inversiones, pero las primeras medidas en general son a costo cero o muy bajo.

En cuanto a resultados podemos afirmar que hoy día, de las 22 empresas que implementaron Sistemas de Gestión de Energía en Chile en los últimos tres años, éstas en promedio generaron ahorros de 4,5% de su consumo energético al año. Ahí hay una muy buena oportunidad hoy día.

Respecto al impacto que podría tener la ley de EE en ciertos sectores productivos, ¿es esperable algún impacto positivo en la extracción de cobre y litio, por ejemplo?

Yo creo que la ley va a tener un impacto muy positivo en la productividad de las empresas en general, en los diferentes sectores. A nivel agregado y en régimen, el proyecto de ley podría  generar ahorros en gastos en energía en torno a los US$3.500 millones anuales, que las empresas y los hogares podrían destinar a otros usos. Además, se podría generar un mercado de eficiencia energética que transaría más de US$300 millones al año, y todo eso es netamente productividad. Y respecto de la industria del cobre y del litio, yo diría que más allá del impacto de una ley de eficiencia energética, hay una tendencia creciente hacia la electrificación de los consumos, no sólo en transporte, y en la medida que esto vaya ocurriendo, con el cobre como el conductor más costo eficiente para la electricidad y el litio que es la mejor tecnología que existe hoy para almacenamiento de electricidad, probablemente va a haber una mayor demanda por ambos minerales. En cuanto a impactos específicos de la movilidad eléctrica en la demanda de cobre y litio también invito a revisar el estudio “Electromovilidad en Chile” de la Agencia, disponible en  www.acee.cl/seminario-de-electromovilidad/

¿Hay exigencias específicas para el sector eléctrico que plantee el proyecto de ley de eficiencia energética?

Las exigencias más específicas se orientan a los grandes consumidores de energía, estamos hablando de un universo en torno a las 150 empresas, pero que representan un tercio del consumo de energía en del país y la obligación respecto a estas empresas es justamente implementar sistemas de gestión de energía y a partir de esos sistemas de gestión de energía van a tener la información necesaria y los procedimientos necesarios para poder evaluar las alternativas de eficiencia energética y tomar la mejor decisión al respecto.

En específico para el sector eléctrico, y esto también va más allá del proyecto de ley, en la medida que nos vayamos alejando del uso de combustibles fósiles y los vayamos remplazando por una electricidad más limpia vamos a ser más eficientes y más sustentables. Es importante avanzar en todos los desafíos que plantea la descarbonización de la matriz eléctrica, en la entrada de más energías limpias de la mano de una reducción en los costos de generación que ya lo estamos viendo. En la medida que tengamos una matriz más limpia y más barata vamos a poder sustituir de mejor manera los combustibles más ineficientes y más caros que son los combustibles fósiles.

Transporte y vivienda

¿Qué es lo que promueve la ley con respecto a transporte?

La ley tiene dos componentes, uno es que da facultades a los ministerios de Energía y Transporte para fijar estándares de eficiencia energética o de rendimiento para la flota de vehículos nuevos, esto quiere decir que cada marca que se venda en Chile, va a tener que cumplir con cierto rendimiento promedio de los vehículos que se vendan en un año y este rendimiento promedio va aumentando gradualmente y con eso empujamos la entrada de vehículos más eficientes. Además, como incentivo a la electromovilidad, la ley permite que los Ministerios puedan autorizar que se contabilice hasta 3 veces el rendimiento de un vehículo eléctrico.

Y el otro elemento que tiene el proyecto de ley es darle facultad al Ministerio de Energía para poder normar la interoperabilidad de los sistemas de carga para vehículos eléctricos. Esto tiene que ver no sólo con los conectores eléctricos, sino también con permitir el libre acceso y que haya generación de información valiosa, disponible desde las estaciones de carga.

Respecto de la ley y su impacto en el sector de construcción, ¿está preparado este sector para enfrentar lo que la ley va a exigir?

Hoy día existe una calificación energética de vivienda, que es voluntaria, y por lo tanto ya están todas las plataformas informáticas montadas funcionando, hay un universo importante de profesionales que son calificadores y durante estos últimos años, se ha ido trabajando en este procedimiento para que no sea especialmente costoso para las empresas obtener la calificación de las viviendas construidas. Con la ley este proceso ya no será voluntario, sino que las inmobiliarias estarán obligadas a calificar las viviendas y entregar información acerca de su consumo energético, para que esta información sea también un insumo importante en la decisión de compra de viviendas de las personas.

Revista Energía

Facebooktwitterlinkedin
News Reporter
Revista Energía es el punto de encuentro de temas de interés nacional e internacional, convirtiéndola en un medio global.