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Primera licitación de ERNC en Colombia se declara desierta

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La primera subasta de energías renovables no convencionales en Colombia terminó sin adjudicaciones, pues si bien hubo una alta participación no se cumplieron las condiciones de concentración y dominancia

Según Ricardo Humberto Ramírez, Director de la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), a pesar del alto interés y de una “concurrencia sin precedentes” – se presentaron alrededor de 22 ofertas de venta de energía y 20 ofertas de compra –, en las condiciones de concentración y dominancia “no se logró el objetivo”. Por esta razón, la entidad concluyó el proceso sin adjudicaciones, lo cual significa que si bien hubo una alta participación de oferentes de contratos de energía a largo plazo mediante este tipo de energías, dicha oferta estuvo muy concentrada.

A pesar de los resultados, la ministra de Minas y Energía de Colombia, María Fernanda Suárez, se declaró optimista sobre el futuro de las energías eólica, solar y la biomasa en el país. “La alta participación de proyectos de energías alternativas nos hace ser optimistas para el camino que viene. Hoy evidenciamos suficiente oferta para cumplir la demanda objetivo y todas las tecnologías presentaron precios competitivos”, afirmó la Ministra.

Según algunos conocedores, si bien hubo una oferta suficiente de proyectos de energía renovable lo que se presentó fue una baja demanda por parte de los compradores en términos de cantidad y precios. Con esta baja demanda, al momento de hacer las asignaciones la oferta habría quedado concentrada en unos pocos jugadores.

Esta era la primera vez que el país realizaba una subasta de este tipo. “Tomamos el riesgo, entendiendo que para innovar e introducir nuevas tecnologías, las curvas de aprendizaje son parte fundamental para asegurar el éxito en el largo plazo”, afirmó la Ministra quien recordó que países como Alemania, India y Brasil que figuran entre los 5 del mundo que más energía renovable han incorporado a su matriz de generación, también han tenido casos de subastas sin adjudicación. “Los resultados de la subasta nos demuestran que proyectos en Colombia de energías alternativas están listos para traer energía limpia y a precios bastante competitivos, en beneficio de los usuarios”.

La ministra anunció que la próxima subasta se realizará el próximo 30 de junio del 2019. Los resultados de hoy nos dibujan una clara hoja de ruta sobre lo que debemos seguir impulsando, y es por esto que quisiera anunciarles que la próxima subasta la realizaremos en el segundo trimestre de este año.

Según reveló la Upme, a la subasta llegaron 8 ofertas vendedoras por parte de las firmas Enel Green Power, Isagén, la Empresa de Energía del Pacífico (Epsa) de la generadora Celsia, Canadian Solar Energy, Trina Solar Colombia, Guajira Eólica, SPV Villanueva y Solarpack Colombia. Y llegaron 12 ofertas de compra a la etapa final de Cedenar (Nariño), Electricaribe, Electrificadora del Meta, Codensa, Engesa, Gecelca, Electrificadora del Huila y la Empresa de Energía de Boyacá.

Algunos analistas han calificado los resultados de la subasta como un fracaso y un duro revés para la introducción de las energías renovables en el país. Sin embargo, para el Gobierno hay un avance pues quedaron despejadas las dudas sobre si estas tecnologías podían ser competitivas. Con los resultados de la subasta, se prueba que estas tecnologías pueden ser competitivas y “que se podrá cumplir el sueño que tenemos los colombianos de tener nuevas fuentes de energía limpia, en simultánea con precios competitivos”.

¿Qué se pretendía?

A pesar de que Colombia tiene una de las matrices energéticas más limpias del mundo es tremendamente vulnerable al cambio climático.  Si bien el 70% de la generación es hídrica, cada vez que llega un Fenómeno de El Niño el sistema eléctrico se estresa y existe el riesgo de no poderle brindar energía a toda la población.

Por esto, se requieren fuentes de energía alternativas que sean complementarias y que estén disponibles durante estas épocas de calor y sequía. La energía solar y la eólica parecen cumplir esta condición pues la luminosidad y el nivel de vientos de La Guajira aumenta típicamente cuando llega este fenómeno climático, los cuales son cada vez más intensos y frecuentes.

La meta del Gobierno es pasar de 50 MW de capacidad instalada, lo cual es similar al consumo de energía de una ciudad como Ibagué, a 1.500 MW, lo equivalente al consumo de las ciudades de Medellín y Cali juntas durante un año, para el año 2022. Es decir, que las energías alternativas pasen del 2 al 9-10 por ciento de la canasta energética del país en los próximos cuatro años. Una meta ambiciosa y que requerirá inversiones del sector privado del orden de los US$1.800 millones.

En la actualidad, solo dos empresas como son Celsia y EPM se le han medido a desarrollar este tipo de proyectos alternativos como granjas solares y parques eólicos.  No obstante, con la subasta se espera que lleguen nuevos jugadores extranjeros.

La meta de esta primera subasta son 500 MW y es para proyectos que entren a partir de diciembre de 2021. El próximo 30 de junio de 2019 se realizará una segunda subasta de este tipo para proyectos que entren en 2022. La introducción de nuevas fuentes de generación es indispensable para el futuro energético de Colombia.

Fuente: Dinero.com

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